La hora de comer te brinda la oportunidad de fortalecer los vínculos con tu hijo y a acostumbrarlo a nuevos gustos y texturas. Relájate, diviértete y disfruta de estos momentos tan especiales.
Relájate, diviértete y haz que la hora de la comida sea especial. Crea un ambiente sin distracciones mientras le das de comer, y nunca vayas con prisas ni lo obligues a comer a la fuerza. Una buena idea es establecer una rutina en los horarios de las comidas.
Comida gustosa para bebés
Habrás notado que la comida para bebés no suele ser muy gustosa. Eso es porque el bebé tiene un gusto más sensible que el nuestro, y lo que a nosotros nos parece insulso, para él tiene todo el sabor.
Los primeros bocados
Charla con tu bebé mientras le das de comer y explícale los diferentes tipos de comida que está probando. Cuando empiece a comer alimentos sólidos, a partir de los 4 meses, ofrécele mucha variedad. Y si rechaza un tipo de comida particular un día, ¡no cedas! Ofrécesela otro día. Te sorprenderá ver cómo cambian sus gustos de un día a otro a medida que crece.
Comer como los adultos
Cuando tu hijo crezca, empezará a imitarte y querrá comer como tú, con platos y cubiertos como los tuyos. Al principio elige cucharas blandas y después cubiertos de punta redondeada y una vajilla irrompible, para que gradualmente se vaya habituando a comer como tú.
¡Y no olvides que la hora de comer ha de ser especial! A tu bebé le encantará sentarse a la mesa con el resto de la familia, y para ti será más fácil darle de comer. Los hábitos de una alimentación sana empiezan con la comida para bebés. Tu influencia hará que tu hijo se decante por una dieta saludable cuando crezca.